Hoy ya no solo buscamos en Google. Cada vez más personas le preguntan directamente a la inteligencia artificial (IA) qué marca elegir. Y el gran cambio es este: la IA no solo muestra enlaces, también recomienda marcas.
Por eso, ya no basta con aparecer en los primeros resultados. Ahora las marcas necesitan convencer a la IA. ¿Cómo lo hace? A través de un proceso sencillo de dos etapas.
1.- Descubrimiento: lo que internet dice de ti
En esta fase, la IA analiza conversaciones, reseñas, comparativas y comentarios en redes. Aquí no importa lo que la marca dice, sino lo que otros dicen de ella. Gana la marca más mencionada de forma natural y con mejor reputación colectiva.

2.- Autoridad: qué tan confiable eres
Después, la IA verifica si la información es clara y oficial: precios, características y detalles. Para esto prioriza el sitio web de la marca y fuentes bien estructuradas. Si la información es confusa o incompleta, la IA puede descartarte, aunque seas popular.

El error más común
Muchas marcas solo trabajan una etapa:
- Popularidad sin información clara
- Buen sitio web sin conversación ni reseñas
La IA no elige por fama ni por diseño, elige equilibrio.
No todas las industrias enfrentan lo mismo
Algunas generan conversación, pero tienen sitios poco claros; otras son muy formales, pero nadie habla de ellas. Por eso, no existe una fórmula única.
¿Qué hacer?
Para que la IA te descubra: fomenta reseñas, participa en conversaciones y aparece en comparativas. Para que la IA confíe en ti: explica bien qué vendes, muestra precios y mantén tu información ordenada y actualizada.








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